{"id":1150,"date":"2014-12-18T18:57:54","date_gmt":"2014-12-18T17:57:54","guid":{"rendered":"http:\/\/www.espaciogranvia.org\/?p=1150"},"modified":"2019-12-04T21:42:43","modified_gmt":"2019-12-04T20:42:43","slug":"plotino","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espaciogranvia.org\/gal\/plotino\/","title":{"rendered":"Plotino"},"content":{"rendered":"<div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-1 nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-0 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-one-full fusion-column-first fusion-column-last\" style=\"--awb-bg-size:cover;--awb-margin-bottom:0px;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-flex-column-wrapper-legacy\"><div class=\"fusion-text fusion-text-1\"><p>Aunque se desconoce la fecha exacta de su nacimiento, debemos suponerla en los primeros a\u00f1os del siglo III d. C. en Lic\u00f3polis, ciudad de Egipto, la actual Assiut, en la margen izquierda del Nilo. Muri\u00f3 en el 270, aproximadamente, a los sesenta y seis a\u00f1os.<\/p>\n<p>Tampoco se conoce su origen familiar, si bien no parece que fuese egipcio, sino quiz\u00e1 griego, en cuya lengua se expresa en sus escritos, y disfrut\u00f3 de la condici\u00f3n de ciudadano romano.<\/p>\n<p>La falta de datos sobre ese particular se justifica por parte de su disc\u00edpulo y bi\u00f3grafo Porfirio, al afirmar que \u201cten\u00eda el aspecto de quien se siente avergonzado de su cuerpo\u201d, de tal manera que elud\u00eda hablar de detalles de su vida personal y de su pasado. No festejaba m\u00e1s cumplea\u00f1os que los de S\u00f3crates y Plat\u00f3n y para lograr un retrato suyo tuvieron que recurrir a un subterfugio, haciendo que un pintor memorizase sus rasgos con tal precisi\u00f3n como para reproducirlos despu\u00e9s, sin que el Maestro se enterase.<\/p>\n<p>A los veintiocho a\u00f1os sinti\u00f3 el anhelo de la filosof\u00eda y se traslad\u00f3 a la ciudad de Alejandr\u00eda, cuyo Museion y Biblioteca, fundados por Ptolomeo Soter en el siglo IV a.C., todav\u00eda irradiaban la potente luz de la b\u00fasqueda del conocimiento, si bien su actividad en \u00e9poca romana hab\u00eda derivado hacia la ense\u00f1anza, dejando de lado la investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p>All\u00ed, tras escuchar a varios de los m\u00e1s prestigiosos fil\u00f3sofos, se encontr\u00f3 con Amonio, apodado Saccas, misterioso sabio que impart\u00eda sus lecciones en aquel centro, con quien permaneci\u00f3 por espacio de diez a\u00f1os. Amonio se dedicaba a formar a un numeroso grupo de disc\u00edpulos en una escuela filos\u00f3fica de tendencia ecl\u00e9ctica, que buscaba la verdad conciliando las disciplinas y corrientes de pensamiento y creencias, por lo que eran llamados \u201cfilaleteos\u201d, amantes de la verdad. Tambi\u00e9n es un enigma la identidad y origen de este Maestro que ejerci\u00f3 una gran influencia entre disc\u00edpulos de tendencias diversas. Podemos vincular su escuela y ense\u00f1anzas a las del sacerdote egipcio Pot-Amun, el cual en los primeros tiempos de la dinast\u00eda de los Ptolomeos promov\u00eda el estudio comparado de las religiones egipcia, zoroastriana, jud\u00eda, budhista y vedantina y las filosof\u00edas pitag\u00f3rica, plat\u00f3nica y aristot\u00e9lica.<\/p>\n<p>A los 38 a\u00f1os, Plotino, que hab\u00eda conocido los sistemas de pensamiento orientales en la escuela de Amonio, viaj\u00f3 a Oriente, participando en la comitiva imperial del joven Gordiano III, en su campa\u00f1a de 242 contra el rey sas\u00e1nida Sapor I. Pretend\u00eda \u201cexperimentar la filosof\u00eda que se practica entre los persas y la que florece entre los indios\u201d, seg\u00fan indica Porfirio, su disc\u00edpulo y bi\u00f3grafo. Se da la circunstancia que en el s\u00e9quito del rey persa Sapor se encontraba Mani, reformador de la antigua religi\u00f3n zoroastriana y consejero del rey.<\/p>\n<p>Finalizada la expedici\u00f3n, y tras la firma de la paz con los persas por parte del sucesor de Gordiano, Filipo el \u00c1rabe, Plotino llega a Roma a la edad de cuarenta a\u00f1os, iniciando as\u00ed una etapa de gran trascendencia en su vida. En la espaciosa casa de la viuda G\u00e9mina empieza a impartir sus lecciones. Poco a poco se va conformando una escuela filos\u00f3fica en torno a \u00e9l, integrada por disc\u00edpulos a los que Porfirio identifica con detalle, entre los cuales se encontraban influyentes personajes de la ciudad: senadores y hasta el mismo emperador Galieno y su esposa Salonina se sintieron atra\u00eddos por sus ense\u00f1anzas. Esta amistad anim\u00f3 al fil\u00f3sofo a solicitar del emperador la concesi\u00f3n y restauraci\u00f3n de las ruinas de una ciudad de fil\u00f3sofos que se dec\u00eda que hab\u00eda existido en la Campania, para fundar all\u00ed una ciudad similar, regida por las leyes plat\u00f3nicas, que se llamar\u00eda \u201cPlaton\u00f3polis\u201d. Pero las intrigas y rivalidades pol\u00edticas impidieron la realizaci\u00f3n de esta aspiraci\u00f3n.<\/p>\n<p>La escuela de Plotino estaba siempre animada con la presencia de muchos j\u00f3venes con los que ejerc\u00eda de tutor o consejero, y toda clase de gentes de la sociedad romana que acud\u00edan para consultarle sobre aspectos no s\u00f3lo filos\u00f3ficos, sino tan cotidianos como la correcta administraci\u00f3n de sus bienes o herencias. Sus lecciones estaban abiertas a todos los p\u00fablicos, pero un c\u00edrculo interno de disc\u00edpulos recib\u00eda una instrucci\u00f3n orientada al despertar del \u201chombre interior\u201d al que se refer\u00eda Plat\u00f3n, y a elevar el alma hacia la contemplaci\u00f3n y el \u00e9xtasis.<\/p>\n<p>Sol\u00eda retirarse a la Campania, a la finca de su amigo y disc\u00edpulo, el m\u00e9dico Zeto de Arabia, y all\u00ed precisamente vivi\u00f3 sus \u00faltimos d\u00edas, cuando ya hab\u00eda muerto Zeto, aquejado de una enfermedad que se ha identificado como \u201celephantiasis graecorum\u201d, parecida a la lepra. Sus \u00faltimas palabras fueron para su m\u00e9dico y fiel disc\u00edpulo Eustoquio: \u201cA ti te estoy esperando todav\u00eda. Esfu\u00e9rzate por elevar lo que de divino hay en nosotros hacia lo que hay de divino en el universo\u201d, verdadera s\u00edntesis de su vida y doctrina. Era el a\u00f1o 270 y ten\u00eda sesenta y seis a\u00f1os.<\/p>\n<p>A la muerte del Maestro, Porfirio que se encontraba en Sicilia, pues Plotino le hab\u00eda aconsejado emprender un viaje para superar una depresi\u00f3n, se hizo cargo de la Escuela.<\/p>\n<p><strong>Obras<\/strong><\/p>\n<p>Plotino fue ante todo un Maestro, dedicado a ense\u00f1ar a sus disc\u00edpulos una sabidur\u00eda, recibida a su vez del enigm\u00e1tico Amonio, que podr\u00edamos calificar de mist\u00e9rica, en el sentido de su orientaci\u00f3n hacia la vivencia y la elevaci\u00f3n espiritual. Al principio, debido a un compromiso que hab\u00edan adquirido los disc\u00edpulos del sabio egipcio de no divulgar sus doctrinas, Plotino no escrib\u00eda sus lecciones, pero transcurridos unos diez a\u00f1os desde el comienzo de su escuela en Roma, hab\u00eda comenzado a reunir en notas escritas los temas de sus lecciones. La llegada de Porfirio, el erudito fil\u00f3logo tirio, result\u00f3 decisiva pues, a solicitud del Maestro, asumi\u00f3 la tarea de sistematizar y corregir tales escritos en un corpus coherente, las En\u00e9adas, obra constituida por seis libros de nueve tratados cada uno. La primera En\u00e9ada contiene los tratados de tipo \u00e9tico, sobre las virtudes, el Bien primario y los otros bienes, la felicidad, la belleza\u2026 Las En\u00e9adas segunda y tercera comprenden tratados sobre el cosmos en sus diversos aspectos tanto f\u00edsicos \u2013 sobre las dos materias, la rotaci\u00f3n celeste \u2013 como algo m\u00e1s metaf\u00edsicos: sobre el amor, la fatalidad, la providencia, la eternidad y el tiempo, o la impasibilidad de las cosas incorp\u00f3reas, entre otros. Los tratados que integran la cuarta En\u00e9ada tienen como tema central el Alma: esencia, problemas, inmortalidad\u2026, mientras que la quinta se refiere a la Inteligencia: las tres hip\u00f3stasis, la belleza inteligible, incluyendo lo que est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 y las Ideas. Por \u00faltimo, la En\u00e9ada sexta se refiere a temas ontol\u00f3gicos, como los g\u00e9neros del Ser, los N\u00fameros, el Bien y el Uno\u2026.<\/p>\n<p>La filosof\u00eda de Plotino se fundamenta en Plat\u00f3n, aportando una interpretaci\u00f3n original, en la que detectamos las huellas de los sistemas de pensamiento orientales. Parte del planteamiento del problema original de la creaci\u00f3n, en la que establece tres niveles, o hip\u00f3stasis: el Uno, la Inteligencia y el Alma. El Uno, como Primer Principio, crea mediante la emanaci\u00f3n de su superabundancia, como una fuente que fluye sin agotarse jam\u00e1s. No crea directamente el mundo, sino que lo hace mediante lo inteligible \u2013 las Ideas de Plat\u00f3n -, como una luz, como la imagen del Uno: es Nous, la Mente Universal. La Mente, a su vez, a trav\u00e9s del Alma del mundo, que unifica la pluralidad de las almas, produce el mundo corp\u00f3reo o sensible, lo gobierna y lo ordena. El Alma del hombre procede de la parte superior del Alma universal. En el alma se encuentran el ser y el no ser, como si se tratase de un plano intermedio. La materia, con su pluralidad, recibe a las almas y las envuelve, las aprisiona y hace que olviden su origen.<\/p>\n<p>La misi\u00f3n del alma es liberarse de la materia, despertando en ella el anhelo de elevarse hacia lo Uno, de donde ult\u00e9rrimamente procede. Hay dos v\u00edas de elevaci\u00f3n. La primera v\u00eda parte desde abajo, y consiste en acercarse a lo inteligible, liber\u00e1ndose de lo sensible mediante la ciencia. La segunda v\u00eda es para los que han llegado ya a lo inteligible, y a su vez consiste en dos etapas. La m\u00fasica, el amor y la filosof\u00eda conducen a la primera etapa, y la segunda tiene su culminaci\u00f3n en el instante del \u00e9xtasis, al que llega el alma mediante la interiorizaci\u00f3n, hasta hacerse semejante al Uno. Este es el proceso final de la filosof\u00eda para Plotino: la uni\u00f3n del alma con Dios, la liberaci\u00f3n del alma de sus ataduras: \u201crecogi\u00e9ndose en s\u00ed misma, sin ver nada ver\u00e1 la luz, no como otra en otra cosa, sino como s\u00ed misma por ella misma, pura, brillante, instant\u00e1neamente de s\u00ed misma\u201d, dice Plotino en la En\u00e9ada quinta.<\/p>\n<p>La influencia de la filosof\u00eda plotiniana fue muy amplia y extensa, configurando la corriente que conocemos como Neoplatonismo, con brillantes manifestaciones desde San Agust\u00edn, Escoto Eri\u00fagena, Nicol\u00e1s de Cusa, hasta Leibniz, Spinoza o Schelling. En el Renacimiento, Marsilio Ficino hizo de Plotino el maestro inspirador de la Academia florentina de Villa Careggi.<\/p>\n<p>Extra\u00eddo de Biograf\u00edas de fil\u00f3sofos. Web Nueva Acr\u00f3polis.<\/p>\n<\/div><div class=\"fusion-clearfix\"><\/div><\/div><\/div><\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":2,"featured_media":1158,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4,30],"tags":[],"class_list":["post-1150","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-articulos","category-filosofos-del-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espaciogranvia.org\/gal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1150","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espaciogranvia.org\/gal\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espaciogranvia.org\/gal\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espaciogranvia.org\/gal\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espaciogranvia.org\/gal\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1150"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/espaciogranvia.org\/gal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1150\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4124,"href":"https:\/\/espaciogranvia.org\/gal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1150\/revisions\/4124"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espaciogranvia.org\/gal\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1158"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espaciogranvia.org\/gal\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1150"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espaciogranvia.org\/gal\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1150"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espaciogranvia.org\/gal\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1150"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}